domingo, 25 de abril de 2010

Cosas que solo hacemos cuando tenemos visita o una cita (dicen)

Esta ausencia de 2 días no ha sido por descanso ni mucho menos... Inesperadamente, mi familia (que reside en Zamora) ha venido de visita a Bilbao, o al "Norte", como dicen algunos por allí.
Es decir, que durante este fin de semana he ejercido con mis padres de anfitriona y les hemos mostrado las joyas de la corona de la ciudad, no sé a mis progenitores, pero a mi me ha encantado ver sus caras de admiración a través de mis gafas de sol (ha hecho unos días fantásticos y eso no hace que aumentar la belleza de lo que se contempla en mi opinión), tanto de mayores como de pequeños.
También hemos realizado todos un trabajo de retrospectiva, dandonos cuenta de lo mucho que ha cambiado todo, y se lo contabamos, para que se hiciesen una imagen mental, desde el Casco Viejo, caminando junto a la ria (cuyas aguas han cambiado de color del negro a un verde con toques esmeraldas), pasando por el puente del arquitecto Santiago Calatrava (un punto negro los días de lluvia), hasta llegar al grandioso Guggenheim, que nos guste o no, es el pilar sobre el que se ha desarrollado el nuevo Bilbao.
Las actividades concretas, una buena comida con productos típicos en un buen restaurante del Casco Viejo, que supuso un gran triunfo para todos, porque otra cosa puede que no, pero aquí nos sabemos cuidar muy bien.
Paradas en cada zona de juegos infantil (mis primas pequeñas no daban a basto), café en el restaurante del propio museo, fotos con "el pupi" que una de mis primas estaba haciendo sus cavilaciones para que cupiese en el coche y llevarselo a Castilla...
Me he sentido, como se dice en inglés, "full of myself", que al cambio sería algo así como llena de orgullo, y más aún cuando a esa satisfacción familiar, se le une una expresión de una pareja de americanos que dice así: "I think Bilbao is a lot more beautiful than Barcelona", no sé qué decir a esto, Gaudí y todo eso, tira mucho...
Sin embargo, ahora, a toro pasado, me doy cuenta de que es un orgullo un tanto agridulce, porque me siento con un "alma tránsfuga", lo cierto es que soy alavesa, lo pone en mi DNI.

jueves, 22 de abril de 2010

Pereza...

Hoy hemos amanecido con un día poco amable, y aunque he ido a la universidad por la mañana, he faltado a mi deber académico por la tarde, al no haber acudido a mis clases de francés. Sé que lo voy a pasar bien (tengo muy buenos compañeros) pero un trayecto de media hora hasta Bilbao con este día tan gris y húmedo, no ha ayudado en absoluto a ver, entre las nubes, ese buen ambiente del que seguro han disfrutado mis compañeros.
Soy consciente de que no es lo mejor para mi imagen comenzar a postear esto, pero se trata de realizar un perfil lo más ajustado posible. He de decir en mi defensa, que los dias previos no me he encontrado en plenas facultades.
Lo que quiero expresar con esto es que, el vivir en la no-ciudad, en ocasiones nos pone un handicap a nuestro ánimo para continuar con nuestra vida normal, no es justo, por lo que nos perdemos, pero es cierto.

Presentación

Soy Janire García, estudiante de la asignatura Planificación y Gestión Cultural de la Universidad del País Vasco y aunque aún tengo 20 años, a raíz de los últimos acontecimientos de mi vida personal, he estado reflexionando y recordando momentos, recientes y lejanos, y el lugar donde tuvieron lugar.
Así pues, esta es la mejor manera que he encontrado de realizar este trabajo, la manera más personal de mostrar qué significa la ciudad para mí (especialmente Bilbao), en contraposición con mi pueblo (Llodio- Álava), las ventajas de uno y de otro, anécdotas que me hayan ocurrido e incluso podré llevar un diario de mis idas y venidas de la ciudad (abundantes, lo admito)...
En conclusión, es una manera de descubrir cómo influye la ciudad en mi vida y aunque he dicho al principio que se trata de un proyecto, cualquier lector está invitado a participar, a todo escritor de cualquier índole le gusta tener audiencia.